La asociación Slow Food se articula en los territorios a través de sus capítulos locales, llamados Convivium (Convivia al plural).
La palabra Convivium viene del latín con + vivere(vivir) y ha sido elegida para remarcar el carácter jovial, de encuentro y de colaboración que se instaura entre los socios de Slow Food. Un Convivium es una capitulo local de la asociación Slow Food: su estructura de base en todo el mundo. Todos los socios de Slow Food, por tanto, se agrupan en un Convivium, que generalmente es el más cercano geográficamente a su lugar de residencia.
Los Convivia son comunidades diferentes entre sí porque cada una refleja la realidad en la que se encuentra sumergida. El éxito de estas comunidades está garantizado allí donde existe una comunicación abierta y se comparten los mismos objetivos; prosperan donde las iniciativas están sostenidas por ideales comunes y los problemas que reconocemos en el medio ambiente, en la enseñanza, en la salud y en el espíritu, se afrontan cultivando una maravillosa, disparatada y a la vez tolerante filosofía del placer.
Nuestras estructuras locales reciben el nombre de Convivium y es a través de estos grupos locales como mejor se expresa nuestra cultura de convivencia.
Nuestros miembros se reúnen en el seno de los Convivia para aprovechar día a día los placeres que puede ofrecer la alimentación. Slow Food ha sido fundado sobre la base del derecho al placer y la responsabilidad de proteger la herencia gastronómica, cultural y tradicional que lo acompaña.
Hoy existen más de 1000 Convivia en todo el mundo, de Dublín a Dehli, de Nairobi a Nagoya. Sus actividades también transmiten todo lo posible nuestra filosofía y conectan a productores de alimentos de todo el mundo con nuestra red Slow Food.
Los Convivia son la columna vertebral de Slow Food, y existen gracias a la labor incesante de nuestros socios, que consagran su tiempo y su energía a la realización de los ideales de Slow Food.
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